DE 1876 A 1970
Evolución académica, ideológica y económica

Oficina de Planificación (*)

Con el fin de mostrar las líneas fundamentales de la evolución de la UNI conviene establecer las siguientes etapas de su historia.

1. 1875: Creación
2. 1911: Reforma curricular
3. 1930: Reforma curricular y reglamentaria
4. 1945: Reforma curricular y reglamentaria.

Aunque el año 1919 marca una etapa significativa para la Universidad Peruana -la iniciación del movimiento universitario reformista- ella no se considera aquí, por cuanto tal movimiento no arraiga en la Escuela de Ingenieros sino varios años después.

1RA ETAPA: 1875-1911

Creación y objetivos

El Perú en el último cuarto del siglo XIX vivía las consecuencias del auge del guano. La comercialización de este producto produjo importantes ingresos al Estado. Se amplió el sistema de vías de comunicación y se hicieron mejoras higiénicas y estéticas en las ciudades, particularmente en Lima. Para la dirección y ejecución de estas obras públicas (ferrocarriles, carreteras, diques, puertos, ensanchamiento urbano, teatros, mercados, cementerios, agua y desagüe, irrigaciones, etc.) se emplearon ingenieros extranjeros y peruanos graduados en el exterior.

Se forma así el Cuerpo de Ingenieros del Estado dirigido por la Junta Central de Ingenieros de Lima. Por otra parte, al decaer la "falaz prosperidad" del guano, pareció necesario buscar otras fuentes de riqueza: agricultura y minería. También aquí son extranjeros los ingenieros encargados de la búsqueda y explotación.

En lo referente a Educación el país vivía regulado por un decreto de 1855 y por normas complementarias posteriores, carentes de organicidad. Poco antes de fundarse la Escuela de Ingenieros, en la Universidad de San Marcos se había creado la Facultad de Ciencias. En ella, dada la dedicación exclusiva a las ciencias puras, se formaban hombres de ciencia que desconocían las realidades cercanas y que en muy poco podían contribuir al desarrollo tecnológico del país. La Escuela de Artes y Oficios, creada en 1849 e inaugurada en 1865, formaba a trabajadores manuales o mecánicos más preparados para secundar la labor de los técnicos que para dirigirlas creativamente. En 1875 se plantea la necesidad de una reforma de la educación. En las comisiones creadas con este fin figuran Habich y Folkierski, ingenieros que proponen un conjunto de reformas encaminadas a hacer de la Facultad de Ciencias de San Marcos un centro de enseñanza práctica. La Ley de 1876 recoge pocas de las sugerencias del proyecto Habich-Folkierski pero contempla la necesidad de crear Escuelas Superiores, entre las que se encuentra la Escuela de Ingenieros.

La Escuela nace como respuesta a la situación antes descrita. Urgía que el país produjese los hombres necesarios para dirigir el proceso de industrialización iniciado por Manuel Prado. Tal proceso incluía dos elementos fundamentales: búsqueda de nuevas fuentes productivas y tecnificación de los instrumentos de producción. Estos hombres debían ser capaces no sólo de coadyuvar en tal proceso sino dirigirlo.

Así, la Escuela se propone formar directores y conductores de trabajos de Ingeniería Civil, de explotación de minas, de establecimientos metalúrgicos e industrias químicas propias del país. Las necesidades del país dieron origen a la Escuela y ellas debían ser el criterio rector de su evolución.

Línea ideológica

Si se pudiese condensar en una sola frase la ideología de la Escuela, habría que referirse a un "pragmatismo liberal positivista". Pragmatismo, porque la finalidad de la Escuela es eminentemente pragmática. No se trata de comtemplar el mundo sino de transformarlo. Esta transformación está dirigida hacia la consecución de la mayor utilidad dados los recursos actuales y posibles. Para la obtención de los mejores resultados de los recursos actuales había que tecnificar los procesos de extracción, elaboración y comercialización. Para conseguir nuevos recursos había que propiciar una actitud creativa y eliminar todos los obstáculos que pudieran oponerse a la inversión. Siendo la realidad la piedra de toque de toda posible verdad (positivismo) esa actitud creativa se fomentaba al contacto con las necesidades yposibilidades reales del Perú concreto. Este pragmatismo positivista esta incluido dentro del liberalismo ambiental que significa, en la Escuela, impulso y estímulo dela empresa privada, a las inversiones del capital extranjero en condiciones por demás ventajosas para el inversionista. El bien particular e individual revertiría necesariamente en bien colectivo. La vieja idea del progreso, tal y como lo entendieron los grupos sociales gestores de la revolución industrial europea, anidaba así en nuestro medio a través de la Escuela de Ingenieros. Junto a estas tendencias van siempre unidas esas actitudes que tipifican al buen burgués: austeridad, dedicación al trabajo, ahorro, reinversión, etc. La ideología que amalgamaba estas tendencias, ideas y actitudes en una unidad sistematizada era el pragmatismo liberal y positivista.

Carreras ofrecidas

Se inicia la Escuela ofreciendo las carreras de Minas y Construcciones Civiles. Se abren luego las especialidades de Agrimensores de predios rústicos y urbanos, Agrimensores de Minas, Ingenieros Industriales, Electricistas y Arquitectos Constructores.

La Escuela velaba, además, porque en cada centro minero hubiese una Escuela de Capataces en la que el ingeniero allí destacado instruía a jóvenes de la región. De esta manera se iba extendiendo la enseñanza práctica.

Currículum y Enseñanza

El currículum de las especialidades es imitado de las escuelas europeas, principalmente francesas. En la estructura curricular se advierte notable variedad entre una especialidad y otra. Las carreras de cada especialidad duraban tres años. Para ingresar se exigía, al principio, ser graduado de la Facultad de Ciencias de San Marcos o demostrar conocimientos equivalentes. Pero pronto, en 1878 se crea la Sección Preparatoria (1 año común y 1 año quasi-común).

La relación paterno-filial entre dirección y alumnos hacia sufrible la rígida disciplina de la Escuela. El nivel de exigencias académicas a profesores y alumnos era elevado.

En la enseñanza se perseguía la relación entre teoría y práctica. En este equilibrio la práctica cumplía la función de ejemplificar la teoría, posibilitar la verificación y favorecer nuevos conocimientos. La práctica entonces ejemplifica, verifica y posibilita el conocimiento teórico. La práctica se cumplía mediante ejercicios en laboratorios, excursiones científicas vacacionales, etc.

Los equipos de laboratorio, museos, gabinetes y biblioteca fueron conseguidos en su mayor parte en Europa, principalmente Francia. Los laboratorios servían para las prácticas de los alumnos y para ensayar minerales, etc. a pedido de instituciones oficiales y de particulares.

Publicaciones

Ellas recogen trabajos de los profesores, memorias de excursiones científicas, noticias y escritos sobre cuestiones técnicas y económicas relativas a ingeniería (minería, construcciones, industrias, etc.).

Se pretende dar a conocer nuestras riquezas naturales y los modos de explotarlas, difundir en el Perú conocimientos y noticias sobre técnicas, intercambiar conotras publicaciones extranjeras.

Hay un predominio de artículos referentes al tema de minería. Los temas eran en orden descendente: minería, economía, tecnologías, construcciones civiles, geología, paleontología, arqueología, agricultura, botánica, termodinámica y otros.

Economía

La Escuela se sustentaba del impuesto a las minas (15 soles al semestre por pertenencia minera) que ella recogía y distribuía. Si exceptuamos los años de la ocupación chilena y algunos años como consecuencia de la guerra y de la ocupación (entre 1880 y 1886), la Escuela tenía notables posibilidades económicas. Sus recursos alcanzaban para subvencionar los gas- tos de local, amoblaje, sueldos, gastos corrientes, instalaciones, etc., además de otros rubros ajenos a la Escuela (por ejemplo el pago de los trabajos de Raymondi).

Realizaciones (enumeración sucinta)

250 graduados trabajando en el Perú y algunos de ellos en Panamá (Canal), Uruguay, Argentina.
Implantación de Escuelas de Capataces en los principales centros mineros del Perú.
Difusión en el Perú y en el extranjero de las posibilidades de explotación de recursos naturales
Difusión de adelantos técnicos.
Organización de exposiciones internacionales (París, Santiago, Chicago) destinadas a dar a conocer posibilidades de explotación de recursos naturales del Perú a grupos inversionistas.
Servicios al Estado: ensayos, excursiones vacacionales, estudios de obras públicas, leyes, etc.
Iniciación de un nuevo grupo social: el de los profesionales técnicos.
Implantación del sistema métrico decimal.

2DA ETAPA: 1911-1930

Objetivos

Se siguen persiguiendo los mismos objetivos básicos. La reforma de 1911, auspiciada por M. Fort, reestructura la organización de la Escuela en lo curricular, pero deja intactos los fines.

Se acentúa en lo académico la importancia de la práctica. Se entiende al ingeniero como un luchador contra la naturaleza al servicio del progreso, pero sin aludir a la labor directiva en que antes se insistió. Parece predominar la tendencia a hacer del ingeniero un operario especializado que contribuye al progreso con el aporte técnico pero que no juega ya tan claramente el rol directivo antes señalado. Se hacen obligatorios ciertos cursos del arte militar que capacitan a los alumnos en Artillería y en Ingeniería Militar. Así se conseguía un importante número de oficiales de reserva. Esta enseñanza corre a cargo de la Misión Militar Francesa y de los miembros del Estado Mayor del Ejército Nacional.

Línea Ideológica

Sigue el pragmatismo liberal y positivista, pero acentuando la importancia de lo pragmático. Los estudios de ciencias puras son propias de la Universidad y no de la Escuela. Basta haber concluido la Media para ingresar a la Escuela.

Se acentúa la conciencia grupal de los profesionales técnicos. En cuanto profesionales, se consideran en un rango igual a los sanmarquinos y aun superiores por la seriedad en la formación. En cuanto técnicos tratan de diferenciarse de los sanmarquinos. Se saben más útiles para el Perú (hay que anotar que cambian los cánones valorativos) y se enorgullecen de ello. A manera de simple ejemplo anotamos las actitudes que despierta el movimiento de reforma universitaria de 1919. Se critica este movimiento por ideológico y se afirma que no puede prosperar en nuestra Escuela por estar ésta asentada en las ciencias puras y sus aplicaciones, que no entienden de devaneos ideológicos.

La Asociación de Estudiantes de Ingeniería, fundada en 1913, no tiene otros matices políticos que los principios reguladores de la Escuela. Responde sólo a la necesidad de brindar servicios al alumnado (copias de clases, etc.). Sirve, lateralmente, para acentuar la conciencia grupal a través de la revista "Ingeniería". Esta conciencia grupal lleva a profesores, alumnos y egresados a adoptar actitudes comunitarias frente a determinados conflictos. Por ejemplo:

a) Oposición a la reforma de 1919 porque quita autonomía a la Escuela, porque exige a futuros ingenieros cursar materias propias de "letrados medievales". Se busca pues ser ingeniero y sólo ingeniero;

b). Protesta de alumnos, maestros y graduados por el deseo expresado por J. Prado en 1915 de anexar la Escuela a la Universidad de San Marcos.

Carreras Ofrecidas

Las carreras que se ofrecen son para Mineros, Constructores Civiles, Industriales, Arquitectos Constructores y Mecánicos Electricistas.

Currículum

La estructura curricular presenta tres modalidades en relación con la anterior: aumento de número de materias, incremento de la práctica; quasi uniformidad en los estudios para las diferentes especialidades. Después de un año común viene teóricamente la especialización que dura cuatro años. Pero en esta especialización sólo los arquitectos se diferencian un poco por la inclusión de asignaturas de historia del arte, estética, etc.

Para el resto de las carreras la formación es tecnicista. Sólo dos de los 30 ó 35 cursos que son necesarios para graduarse de ingeniero escapan a lo estrictamente técnico: Economía Política y Legislación. Por tanto, la tan usada frase "es necesario conocer la realidad nacional" hay que entenderla como deseo de conocimiento de las potencialidades en recursos materiales.

Enseñanza

En la dialéctica teoría-práctica, se inclina la balanza a favor de la práctica. La preocupación constante es mejorar y poner al día los equipos, aumentar excursiones, visitas, etc.

La Escuela sigue contando con un equipo suficiente, al menos hasta 1920. El equipo es cuantitativamente proporcional al número de alumnos y progresivamente renovado. A partir de 1920 aumenta el número de alumnos, disminuye proporcionalmente las rentas, escasean los laboratorios, se desmodernizan los talleres, laboratorios, etc.

Publicaciones

Las publicaciones siguen con los mismos criterios anteriores, pero decrecen en número.

Economía

La relación entre medios y fines comienza a tornarse inadecuada a partir de 1920. En esta década (1920-1930) crece el número de alumnos de 139 a 575. El presupuesto sube de 184,122 a 202,780 soles. El local sigue siendo el mismo, a pesar de su insuficiencia evidente, y los implementos de enseñanza técnica quedan al nivel de lo existente en Europa antes de la Guerra del 14. El 80% del presupuesto se gasta en sueldos.

Problemas

La estructura rígida de la disciplina sigue siendo paterno-filial hasta los años 20. Por esta época, a raíz del movimiento Universitario de 1919 -como un reflejo del mismo- se cancelan algunas normas (se tolera así, la asistencia libre a prácticas de laboratorios, no se cierra la reja vencida la hora de ingreso a la Escuela, se admite la participación de los alumnos en la dirección, etc.). Por otra parte, se advierten ciertos movimientos de descontento que tienden a separar al alumnado del profesorado y a quebrar la relación paterno-filial. Se inicia el problema por la tacha a ciertos profesores a quienes se acusa de "actitud incorrecta y destemplada" y "notoria incapacidad pedagógica". El Gobierno atiende los pedidos de los alumnos y decreta el derecho de tacha. Denuncian los alumnos, además, la rigidez disciplinaria, el sistema individualista de estímulos (lista, premios, etc.), lo rutinario de la enseñanza en relación con el progresivo avance tecnológico del país, etc. Estos problemas hacen crisis con el movimiento reformista de 1930.

Realizaciones (breve enumeración)

En 1934 hay ya 689 ingenieros graduados: 320 de Minas, 330 de Construcción Civil, 13 en Ingeniería Industrial, 22 en Mecánica Electricidad, 13 en arquitectura; además de 32 Peritos Agrimensores de Minas, 19 peritos de Predios Rústicos y Urbanos y 9 Peritos Agrimensores y de Minas.

Desaparecen las Escuelas de Capataces en los centros mineros.
Siguen difundiéndose las posibilidades de explotación de nuestros recursos.
Se siguen difundiendo, ahora en mayor medida, los adelantos técnicos extranjeros en el Perú.
Los egresados de la Escuela comienzan a ocupar puestos importantes, de primer orden, dentro de la estructura administrativa del poder político y económico.
El grupo social de los profesionales técnicos ha adquirido lúcida conciencia grupal, y asume la defensa de sus intereses colectivos.

3RA ETAPA: 1930-1945

La iniciación de esta etapa marcada por la crisis provoca demandas reformistas estudiantiles y comienza con la huelga estudiantil de 1930; culmina con el receso de la Escuela y el desalojo de los estudiantes que habían tomado el local en 1932.

Objetivos

Se sigue este período dentro del criterio rector "las necesidades del país" como guía para la reforma que se inicia en 1930. Cuando se reabre la Escuela se limita el número de ingresantes, porque se juzga que hay suficientes ingenieros y porque la Escuela no puede, con los medios con los que cuenta, formar eficientemente a un número mayor. Se suprime, además, la formación de peritos.

Línea Política

No parece que hay al respecto cambios substanciales. Como reacción al excesivo practicismo anterior se propende a incrementar el estudio de las matemáticas, aunque sólo en aquellos aspectos que puedan tener aplicación en las Ingenierías. Los lineamientos de la Escuela se establecen en función de las necesidades del país, pero ahora estudiadas seriamente. Se reorientan las carreras, se suprime la de Ingeniería Industrial.

La despreocupación por los problemas sociales es evidente. La Escuela debe ser ajena a toda politización. En cuanto Escuela Técnica está al servicio del Estado, de las Instituciones Públicas y de la empresa privada. Por los años 40 hay una notable identificación de la Escuela con la política industrial nacionalista de Manuel Prado.

Carreras

Se ofrecen las de Mineros, Constructores Civiles, Arquitectos Constructores y Mecánico-Electricistas. La supresión de la Ingeniería Industrial obedece a la falta de buenos docentes, de material de enseñanza y a la formación general y no especializada que se daba. Se recomienda la reapertura sobre la base de traer del extranjero profesores y material de enseñanza.

Tampoco los Mecánico-Electricistas han encajado adecuadamente en la estructura técnica del país por su deficiente formación y por la preferencia de las empresas, en su mayor parte extranjeras, que requieren ingenieros foráneos. Se acusan dos defectos en la formación de Mecánico-Electricista: falta de práctica y escasez de conocimientos matemáticos. Se pide para los Arquitectos una formación más especializada y profunda y el abandono de los moldes de las Escuelas de Bellas Artes de París.

Para todos estos reajustes se siguen modelos principalmente norteamericanos y también europeos.

En la década del 30 al 40 se crea Ingeniería Sanitaria (siguiendo modelos extranjeros) a fin de contribuir a la mejora sanitaria nacional; se reabre Ingeniería Industrial, se crea la carrera de Mecánica Aeronáutica.

Currículum y Enseñanza

En la estructura curricular se advierte una mayor tendencia a la especialización (corriente norteamericana). Las diferencias entre las especialidades se hacen más significativas. Aumenta el número de cursos por carrera (promedio general: 45 cursos para graduarse).

El problema de la relación teoría-práctica intenta nuevamente un equilibrio. Al venir los alumnos mal preparados de la Instrucción Media hay que insistir muy seriamente en los fundamentos de la matemática en cuanto medio, no en cuanto fin, que muestre aquellos puntos (y sólo aquellos) en los que haya aplicaciones concretas. Se descarta lo que podría tener aplicación pero que de hecho no la tiene (se imposibilita así la creatividad). Los ejercicios prácticos son minuciosamente regulados, pero el excesivo número de alumnos, las deficiencias del local y la falta de instrumental nuevo y suficiente para la enseñanza práctica, dificultan esta tendencia. Sólo a partir del 40, gracias a la protección de M. Prado, se consigue nuevo local, se adquieren nuevos aparatos y se obtiene mayor presupuesto.

Costumbres

Existe un control riguroso de asistencia a laboratorios, gabinetes, talleres. Los alumnos participan en la reforma y eligen sus representantes. La disparidad entre los pareceres de alumnos y profesores se origina en cuestiones disciplinarias (contra la rigidez) o académicas (quejas porque los programas no corresponden a las necesidades del país ni están a la altura del progreso tecnológico de otros países).

Desde 1937 vuelve a aparecer el descontento por las deficiencias de la enseñanza. Hacia 1939 se suprime la participación estudiantil. Se copian ahora los modelos norteamericanos. Se reducen las ciencias puras al mínimo indispensable para entender las aplicadas. Como solución al retraso de nuestra formación en comparación con la Estados Unidos, se procura por medio de becas que los alumnos vayan a ese país a perfeccionarse.

A partir de 1940 se robustece el sentido de especialidad entre los alumnos. En 1944 se forma el Centro de Estudiantes de Arquitectura y al año siguiente los de las otras especialidades.

Realizaciones (breve enumeración)

Graduados hasta 1944: 904 Ingenieros; la mayoría son de Construcción Civil, además de peritos.

El Boletín ha cambiado por completo su estructura: de una revista destinada a propagar y recoger el avance tecnológico y a dar a conocer nuestras riquezas naturales con muchos artículos breves, pasa a ser un conjunto inorgánico de trabajos largos en el que dos o tres artículos llenan todo un número de más de 200 páginas.

La coincidencia grupal se ha robustecido a lo largo de todo este proceso. El Perú cuenta ya con un número de ingenieros que detentan lo más elevados puestos públicos. Los intereses de los profesionales técnicos adquieren forma política y se estructuran en desarrollismo industrial, favorecedor de la formación de capitales nacionales, pero permanecen ajenos a los problemas sociales.

4TA ETAPA: 1945-1970

Hacia 1945 la situación de la Escuela divergía en muy poco con lo que ésta había sido tradicionalmente. Había reaparecido la Ingeniería Industrial, montada ahora sobre moldes norteamericanos; se había robustecido la Ingeniería Sanitaria, sobre la base de modelos de la misma procedencia; y la Arquitectura trataba de terminar de emanciparse de la Ingeniería Civil y modernizar su currículum.

A las tendencias, europea y peruana, antes en juego en la configuración de los curricula, costumbres, etc., se suma ahora la franca influencia de la corriente norteamericana, principalmente en las áreas de la Ingeniería Mecánica, de la Ingeniería Sanitaria y de la Ingeniería Industrial. Precisamente, estas áreas habían sufrido antes una crisis de la que no conseguían recuperarse. Los Ingenieros Mecánicos y los Ingenieros Industriales formados en la Escuela no respondían a las necesidades del país. Parece que su formación era demasiado general no les proveía de los mecanismos capaces de solucionar problemas concretos.

La educación era de corte tradicional, repetitiva aunque pragmática, y razonablemente empirista. La investigación estaba ausente de la Escuela como institución, aun cuando algunos de sus miembros investigaban a título personal. La metodología de la investigación era, sin embargo, muy simple, y carecía de la rigurosidad científica que caracteriza a este tipo de saber. Los artículos del Boletín, que recogían los trabajos de investigación de los profesores, se resumen en un conjunto de observaciones más valiosos como registro de datos que como contribuciones científicas propiamente. El desarrollo científico, por tanto, era prácticamente nulo, debido además a preferencias por las disciplinas descriptivas de tipo morfológico (geología, mineralogía, etc.) y a la reducción al mínimo necesario de las ciencias básicas.

En lo que a lo social se refiere, la Escuela seguía enclaustrada dentro de sus muros. En ella se formaba a un grupo de hombres capaz de contribuir al desarrollo de los recursos naturales pero inconsciente del aprovechamiento que de estos recursos pudiese hacerse. Fiel a las categorías vigentes, la Escuela formaba para servir a una estructura económica en la que el individuo es considerado como simple elemento de producción.

La rigidez disciplinaria no había conseguido romperse a pesar de los esfuerzos de las generaciones de estudiantes por quebrantarla.

La Reforma Universitaria de 1945, en la que tomaron parte activa los alumnos de la Escuela, produjo los siguientes cambios en nuestra institución:

Carreras

Se introdujo la Ingeniería de Petróleo, en vista del auge de esta industria en la postguerra. Se suprimió la Ingeniería Aeronáutica.

Currículum

La tendencia norteamericana empirista, pragmática y tendiente a dividir el mundo del saber tecnológico, se hizo predominante. Se eliminaron los textos producidos por la experiencia profesional peruana y fue reducida la tendencia europea al mínimo necesario para atender a los intereses de las empresas europeas establecidas en nuestro medio. El currículum siguió siendo rígido, pero un control más regulado de las prácticas permitió medir mejor el ritmo del aprendizaje. El cambio curricular quizá más apreciable se produce en Arquitectura, en donde de 4 profesores arquitectos se pasa a 12 por la creación de nuevos cursos y el mejoramiento de los métodos. En lo que a la pedagogía se refiere, hay que hacer notar el perfeccionamiento de aquellas áreas que habían sufrido importantes cambios tecnológicos. La influencia de la Universidad Católica contribuyó a la renovación curricular y de los métodos de enseñanza. El empirismo se acentúa en las carreras de corte tradicionalmente especulativo (ejemplo: Ingeniería Eléctrica), llegando incluso a un utilitarismo que mermaba la importancia de lo teórico. Al nivel de los cursos básicos, sin embargo, se acentuó la importancia de la ciencia. En Arquitectura también se acentúan los aspectos teóricos y se anotan atisbos de preocupación social (problema de la vivienda) al menos en la intención del nuevo plan.

Investigación

No se advierte ningún cambio. La tarea de investigar era quizás objeto de dedicación personal pero no institucionalizada.

Costumbres

Desaparece la rigidez institucional.

Hacia 1954 aparecieron nuevos problemas. La Escuela aspiró al status de Universidad, lo cual obtuvo. Crece la demanda de ingresantes, que proviene además degrupos sociales muy diversos. La antigua Escuela comienza entonces a sentir los problemas de las universidades: masificación de la educación, inmersión en el mundo social, desadecuación entre número de educandos y recursos educativos.

Hacia 1961 nuevos factores se unen a los anteriores. Por la Ley 12417 la Universidad Nacional de Ingeniería se adscribe al molde clásico de Universidad liberal. Se robustece la organización facultativa, se concede el gobierno estudiantil en todos los niveles de decisión, baja el nivel de ingresantes, se crea la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas que contribuye a relievar la importancia de las ciencias, se crean institutos de investigación y aparece la Escuela de Tecnología para dotar a la industria manufacturera de los técnicos necesarios. En Ingeniería Civil y en Arquitectura se crean carreras intermedias, que al no llenar su cometido, desaparecen.

Algunas anotaciones sobre el período 1961-1969: rápida expansión económica, se sube en el presupuesto de 19 a 143 millones de soles, se cuenta con la importante ayuda del BID, rápida expansión material en construcciones, servicios y algunos equipos y material didáctico, rápido crecimiento de la población estudiantil, del plantel de profesores y del personal burocrático.

La política universitaria, sin embargo, no respondía a estos cambios. Centrada la vida universitaria de las Facultades como entidades autónomas (con regímenes, exigencias y procedimientos muy disímiles), y dentro de ellas en los departamentos, la universidad se constituyó en un conglomerado informe de reductos que luchaban por mantener el poder. Los mismos estudiantes sufrieron el impacto atomizante y se unieron alrededor de células oclusas que luchaban igualmente por el poder. Se carecía de una planificación que delinease los posibles caminos del dinamismo o que se anticipase a problemas futuros. Esta situación era, por lo demás, normal en todas las universidades del país.

El Decreto Ley 17437 sale al paso del caos universitario intentándolo ordenar desde el poder político. Las universida-des pasan a depender del Sector Educación y conservan sólo la autonomía académica. Dentro de cada universidad el poder se centra en el cargo del rector.

Se constituyen unidades funcionales no profesionales, los departamentos y unidades profesionales o Programas Académicos.

A partir del Decreto Ley 17437, de 1968, se advierte:

La conversión de la crisis precedente en otra, que se manifiesta en la falta de comunicación entre los miembros de la Universidad, la lentitud de su adaptación a la nueva estructura y las consecuencias de la disminución real de su presupuesto que afecta no sólo los gastos de servicios sino incluso los necesarios para el pago de su personal.

La necesidad de que la Universidad tome consciencia de sus necesidades y planifique aquellos rubros que no entran de la planificación general dada por el Gobierno Central.

A pesar de la pérdida de autonomía, las Universidades pueden conservar autonomía intelectual si el aparato burocrático interno de cada institución Universitaria no lo sofoca.

Si la planificación se torna rígida, la Universidad quedaría gravemente instrumentalizada, perdiendo el contenido intelectual e ideológico, con graves consecuencias para la vida académica, la educación de la juventud y el porvenir del país.


(*) Tomado de Plan General de Desarrollo 1971-1980. Propuesta preliminar. Imprenta UNI, 1970. 95 p. El documento fue desarrollado siendo Director el Arq. Adolfo Córdoba V. El grupo de trabajo estuvo constituido por el Ing. Gerardo Ramos C., el Arq. Carlos Williams L., el Dr. Abelardo Oquendo C., el Dr. José Ignacio López Soria y la Prof. Lindaura Chang.